sábado, 10 de noviembre de 2007

Nuevos mítines

Después de elevar el precio del barril de Brent...
Después de conseguir que millones de españoles abracen la homosexualidad, la masonería, la coprofagia, el ateísmo, los tornillos sin arandela, los cartones de leche sin "abrefácil"...
Después de insistir a las masas para que abandonnen el cristianismo...
Después de azuzar al hombre nuevo a ser violento y expresar nuestra ira con puñetazos como medio de desahogo...
Después de trazar las obras ferroviarias por los sitios más difíciles con tal de causar más daño...
Después de respirar mucho más deprisa que los demás para acelerar el calentamiento global...
Después de forzar el cierre de la factoría TENTE...
Después de conseguir que TVE no reponga Este chico es un demonio...

...pensó que el hombre nuevo aun merecía molar un poco más. Dispuesto a seguir difundiendo su doctrina dadaísta, Zapatero nos presenta su nueva historia de calado moral. Con todos ustedes:

LA PANDILLA DE HITLER

Iñaki Gabilondo en el papel de protagonista como Adolf Hitler
Jesús Caldera como Hess
Pepín Blanco como Himmler
Nuestro amado líder Zapatero como Goebbels
Ibarra como Speer

Y Trinidad Jiménez como la encantadora Eva Braun (no aparece en cartel)

Próximamente en los mejores cines...

lunes, 29 de octubre de 2007

Paquito



Y es que Paco es mucho Paco

domingo, 28 de octubre de 2007

Franco instruye a las masas


Recordad absorber las instrucciones de líderes modernos para interiorizar lo guay: es la única forma de hacer que nuestra sociedad mole.

El partido se divierte con las masas


Goebbels arenga a las masas con una alegre canción. Fomentar la productividad por medio del éxtasis y soliviantar a la clase proletaria es una difícil tarea. Además de las subdelegaciones sitas en el exterior de cada municipio, líderes tan guays como Goebbels animan personalmente a las masas a molar en el marco del mundo moderno.

martes, 16 de octubre de 2007

Poniendo luz y color al comunicado desde el pasado

jueves, 20 de septiembre de 2007

Comunicado desde el pasado

Desde esta noche cambiará mi vida
(desde esta noche, desde esta noche)
no quiero ser el...abandonado,
(no quiero serlo, no quiero serlo)
Cuando lágrimas he derramado
cuantos besos he desperdiciado
él decía que era culpa mía
que añoraba ya su libertad.


Yo le dije si no estás tú
que voy a hacer si no estás tú
y es sabido que peligroso decir siempre la verdad
¡¡Si!!, un día te has sentido enamorado
¡¡no!!, no digas que le quieres , cállalo

Yo le dije si no está tú
que voy a hacer si no estás tú
he sabido que es peligroso decir siempre la verdad
por eso aquí tengo yo esta fiesta pero sin tí

Fiesta que es fantástica fantástica esta fiesta
que es fantástica fantástica esta fiesta,
esta fiesta con amigos o sin.


En esta noche me siento contento
(en esta noche, en esta noche)
Ha aparecido lo que yo esperaba
(ha aparecido, ha aparecido)
no se parecía nada a él
me ha mirado con los ojos tiernos
y me dicho que era culpa suya
al diablo con la libertad.



Y me ha dicho:
si no estás tu que voy a hacer si no estás tu
y he sabido que es peligroso decir siempre la verdad
¡¡si!!, un día te has sentido enamorada
¡¡no!!, no digas que le quieres, cállalo.

Él me ha dicho:
si no está tú
que voy a hacer si no estás tu
y he sabido que es peligroso decir siempre la verdad
mirá porque hago yo esta fiesta y bailo por él.

Fiesta que es fantástica fantástica esta fiesta
que es fantástica fantástica esta fiesta,
esta fiesta con amigos o sin tí.

domingo, 26 de agosto de 2007

La matanza del Argamasón

El heroico pueblo duerme la siesta. Son las cinco de la tarde y el sol se desploma sobre los tejados y las calles en cuesta. La neblina que produce el aire caliente al elevarse sobre el suelo convierte la rutina en espejismo. Es una calima tropical que difumina la realidad y emborrona la polvorienta tierra, las monótonas carreteras y las pedregosas laderas de las colinas. Ajenos a la luz y sus misterios, dos perros sin raza ni collar se disputan perezosamente la sombra de un árbol raquítico. No vuela un solo pájaro. No se adivina la presencia de ningún ser humano: ni juegan niños ni cabecean ancianos. No hay bares y los teléfonos móviles carecen de cobertura. La vida se derrite por los vericuetos del Argamasón, este rincón olvidado

Todo comenzó semanas antes, cuando Matías Parts y Schiele decidieron hacer el experimento sociológico para determinar si en aquella facultad se encontraba el Mesías, el Hombre Nuevo o quien quiera que sea. Con la excusa de "os llevamos a un lugar más feliz" fueron llevando poco a poco a la aldea del Argamasón a los trabajadores, desde el decano hasta las señoras de la limpieza.

Había que determinar los grupos dominantes, y se optó por introducir a los miembros de arte, literatura y geografía en la casa de los Cabanillas, mientra que a los de historia y filosofía se introdujeron en la de los izquierdo. El resto de empleados, becarios y pas se repartirían por el resto de la aldea. Ya teníamos los elementos: la aislada aldea, y los dos grupos dominantes enfrentados entre sí desde hacía años.

No tardaría en producirse lo esperado: el odio cultivado desde tanto tiempo se fue convirtiendo en aquel lugar en un instinto primitivo, enraizado en lo más profundo del alma humana. Todo estallaría a partir de un hecho puntual, de ecasa importancia, que revelaba cuán profundamente se odiaban aquellos individuos. Mientras tanto, Matías y Schiele esperaban escondidos el desenlace, armados con cámara de foto y vídeo: había que registrar adecuadamente los hechos.

Peti tiene que mediar en muchas ocasiones para que la cosa no llegue a mayores


Un día estaba Milagros Cabanillas subida en el tractor cuando vió que unos jóvenes se metían y le pisaban el bancal. Se dirigió hacia ellos gritando -¡No me pisis el bancal! ¡no me pisis el bancal!- dándose cuenta de que eran Igual y García Izquierdo. Aquellos gamberros merecían que alguien les midiera el lomo. Milagros y Paco Cabanillas cogieron el tractor y lo empotraron en las portás de los izquierdo. Aquello ya no eran cosas de muchachos, acababan de abrir la caja de Pandora.

Pasan unos minutos de las diez de la noche cuando dos hombres vestidos con pantalones de pana, camisas de cuadros y botas de caza se bajan furtivamente de un Land Rover. Serpentean como lagartos entre las sombras y se acurrucan en un callejón del centro del pueblo, a pocos metros de la calle Carrera, el eje sobre el que gira el Argamasón. Evitan la luz y las zonas despejadas. Están mal afeitados. Respiran deprisa, tienen las pupilas abiertas como gatos y los nervios tensos como las cuerdas de un violín. Los depredadores al acecho son Igual y García Izquierdo y tienen muy claro qué es lo que quieren cazar: cualquier hombre, mujer o niño que se apellide Cabanillas.



Este hombre, PAS desde el 2002, no sabe lo que se le viene encima



(Continuará)